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Cómo afrontar la enfermedad celíaca
Cómo afrontar la enfermedad celíaca

Cómo afrontar la enfermedad celíaca

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Fecha: 17 de November de 2021

La enfermedad celíaca es una inflamación crónica del intestino delgado resultante de la ingestión de gluten. Esta inflamación ocurre en individuos genéticamente predispuestos. Otra cosa, sin embargo, es la sensibilidad al gluten, es decir, una forma de reacción inflamatoria subclínica que ocurre en sujetos no celíacos pero que siempre depende de la ingestión de gluten.

En ambos casos, una dieta sin gluten, para celíacos, es capaz de aportar innumerables beneficios.

En este artículo analizaremos los principales beneficios de este enfoque y cómo implementarlo.

Trastornos de la enfermedad celíaca

Muchas personas con enfermedad celíaca experimentan síntomas desagradables, como diarrea, indigestión, dolor abdominal, fatiga y dolores de cabeza. Seguir una dieta sin gluten durante al menos un año contribuye significativamente a reducir estos trastornos. Los síntomas agudos como la diarrea, debido a la malabsorción de nutrientes, tienden a resolverse en unos pocos días. Por tanto, podemos esperar algunas mejoras rápidas y otras más a medio plazo (un mes o más).

Daño intestinal

Para las personas con enfermedad celíaca, comer gluten desencadena una respuesta autoinmune que daña el intestino delgado, donde se absorben los nutrientes. Evitar el gluten previene este proceso autoinmune y el intestino delgado puede sanar y volver a su función normal.

Este proceso lleva tiempo y el primer paso es iniciar una dieta sin gluten. En un estudio, hasta el 95% de los niños celíacos que siguieron una dieta sin gluten durante dos años ya no mostraron signos de daño intestinal [1]. La recuperación tiende a ser más lenta en los adultos, con un 34-65% de las personas que logran la curación intestinal en dos años. Sin embargo, este número se eleva al menos al 66% - y hasta al 90% - después de cinco o más años con una dieta libre de gluten [1] [2].

Estar atento para evitar el gluten es clave. La exposición incluso a pequeñas cantidades puede dificultar la curación intestinal en personas sensibles [3].

Absorción de nutrientes

Las deficiencias nutricionales son frecuentes en las personas celíacas debido a la mala absorción en el intestino delgado dañado. Las deficiencias de hierro, calcio, magnesio, zinc, vitamina B12, niacina, riboflavina y ácido fólico, así como de vitaminas A, D, E y K, son las más comunes [4] [5].

De hecho, la anemia ferropénica inexplicable es uno de los signos más reconocidos de la enfermedad celíaca en adultos [6]. Sin embargo, la suplementación no siempre corregirá las deficiencias en las personas con enfermedad celíaca si su intestino aún está dañado y no puede absorber los nutrientes [7].

Se ha demostrado que seguir una dieta sin gluten repara el intestino lo suficiente como para corregir la anemia por deficiencia de hierro en un plazo de seis a doce meses, incluso sin tomar un suplemento [8].

Riesgo de osteoporosis

Hasta el 75% de las personas con enfermedad celíaca no tratada tienen menor densidad ósea y un mayor riesgo de osteoporosis [9]. Esto puede deberse a una mala absorción de calcio y vitamina D, así como a un aumento de la inflamación que interfiere con el proceso de formación de los huesos [10].

Las investigaciones muestran que el diagnóstico temprano de la enfermedad celíaca y el inicio de una dieta sin gluten pueden ayudar a detener la pérdida ósea y reducir el riesgo de desarrollar osteoporosis [10] [11].

Que alimentos comer

Hay muchos alimentos naturalmente libres de gluten para disfrutar en la dieta celíaca, que incluyen:

  • Cereales y pseudocereales sin gluten: amaranto, trigo sarraceno, maíz, mijo, quinua, arroz, sorgo, teff y arroz salvaje.
  • Proteínas animales: res, pollo, lácteos, huevos, venado, cordero, cerdo, mariscos y pavo.
  • Grasas y Aceites: Aguacate, aceite de coco, aceitunas, aceites, grasas sólidas y mantequilla.
  • Hierbas y especias: todas las hierbas y especias frescas y secas son naturalmente libres de gluten y se pueden disfrutar libremente.
  • Frutos secos y semillas: de cualquier tipo, incluidas almendras, anacardos, chía, lino, nueces, pepitas, piñones y nueces.
  • Frutas y hortalizas: en cualquier forma, incluidas frescas, congeladas, secas o enlatadas.
  • Legumbres: frijoles, lentejas, maní, guisantes y soja.

También hay una amplia variedad de productos especiales, que incluyen panes, cereales, harinas, galletas saladas, pastas y productos horneados sin gluten.

Conclusiones

La enfermedad celíaca puede ser un problema muy grave pero también bien controlado. ¡Solo preste atención a las fuentes de alimentos y trate, como siempre, de no privarse de una dieta saludable y equilibrada!

Referencias

[1] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12219789/

[2] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2881171/

[3] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18315587/

[4] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21447770/

[5] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3257612/

[6] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12192198/

[7] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11014772/

[8] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/11197242/

[9] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3847761/

[10] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/19785691/

[11] https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20601293/




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