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Enzimas digestivas: qué son y dónde se encuentran

Enzimas digestivas: qué son y dónde se encuentran

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última actualización: 25/05/2015

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Para ejemplificar la importancia fundamental de la microbiota intestinal para el conjunto de la salud, con frecuencia se recurre a la falta de enzimas digestivos, cuyo papel es clave para una correcta digestión y una eficiente absorción.

La frase "somos lo que comemos", que a menudo se lee o se oye decir, se ha convertido ahora en un lugar común de importancia dogmática.

Oímos mucho decir "como poco y engordo" o "apenas tomo un carbohidrato, me hincho", "asimilo demasiado" y otras frases de este tipo.

Más allá de los auténticos trastornos metabólico-hormonales, no está de más saber cómo, qué y cuánto comen realmente estas personas, pero en ocasiones los trastornos son una señal de alarma ante una verdadera carencia enzimática.

El propósito de estos artículos es arrojar algo de luz en un mundo atestado de información con frecuencia confusa o contaminada, ¿verdad? En primer lugar, una vez descartadas las auténticas condiciones patológicas (repito, patológicas), que es importante someter a especialistas competentes, la frase "somos lo que comemos" es una falsa creencia , con frecuencia para justificar pésimos hábitos alimentarios.

Para la precisión científica, sin embargo, debemos decir que somos"lo que digerimos", porque si digerimos de manera eficaz tendremos una correcta absorción de los nutrientes.

Y aquí podríamos abrir varios temas, como las intolerancias y trastornos gastrointestinales varios, y hablar de mala absorción, volviendo sobre argumentos pasados sobre la importancia fundamental de la microbiota intestinal para la salud en su conjunto.

Hoy en día, ha aumentado la incidencia de trastornos de este tipo y con frecuencia se apela a la falta de enzimas digestivos, cuyo papel es clave para una correcta digestión y una absorción eficiente.

¿Qué son las enzimas digestivas?

El papel de las enzimas digestivas es principalmente actuar como catalizadores de reacciones específicas fundamentales para el organismo.

Principalmente , ayudan a descomponer moléculas de grandes dimensiones en porciones más pequeñas para ser mejor absorbidas y permitir sobrevivir al organismo.

El duodeno (la primera parte y la más corta del intestino delgado) es un área con bastante "tráfico" a la que llegan desde el estómago los "extractos" de los primeros procesos digestivos y encontramos aminoácidos obtenidos de las proteínas, ácidos grasos y colesterol de las grasas y azúcares simples de los carbohidratos.

Todos los macronutrientes son reducidos a moléculas más pequeñas para que puedan ser transportados en el torrente sanguíneo y dar energía al metabolismo.

Entonces, ¿qué son y qué hacen estas enzimas? Las enzimas son moléculas de proteínas que operan combinándose con una sustancia específica para transformarla en una sustancia diferente.

Las encontramos en diversas zonas del aparato gastrointestinal, desde la saliva hasta el estómago, en el páncreas y en el intestino delgado.

 

El páncreas, lugar de producción de múltiples enzimas digestivas

Cada una de ellas cumple una función específica: unas dividen las grasas, otras están especializadas en la descomposición de carbohidratos, otras hacen lo propio con las proteínas. Cada una de ellas es específica y su ausencia puede crear desde "simples" trastornos (la común intolerancia a la lactosa) hasta auténticas patologías (fenilquetonuria, por ejemplo).

  • Aminopeptidasas: degradan los péptidos en aminoácidos;
  • Lactasas: convierten la lactosa en glucosa;
  • Colecistoquinina: ayuda a la digestión de las grasas y proteínas;
  • Sacarasas: convierten la sacarosa en disacáridos y monosacáridos;
  • Maltasas: convierten la maltosa en glucosa;
  • Isomaltasas: convierten la isomaltosa.

Otras importantes enzimas son las pancreáticas, que actúan especialmente en grasas y aminoácidos.

  • Lipasas: convierten los triglicéridos en ácidos grasos y glicerofosfatos;
  • Amilasas: convierten los carbohidratos en azúcares simples;
  • Elastasas: degradan la elastina;
  • Tripsina: convierte las proteínas en aminoácidos;
  • Quimotripsina: convierte las proteínas en aminoácidos;
  • Nucleasas: convierten los ácidos nucleicos en nucleótidos y nucleósidos;
  • Fosfolipasas: convierten los fosfolípidos en ácidos grasos.

Las enzimas digestivas no son simplemente útiles o beneficiosas, ¡son esenciales!

Ddigieren el alimento para obtener aminoácidos, ácidos grasos y colesterol, azúcares simples y ácidos nucleicos que ayudan en la formación del ADN.

El proceso digestivo puede dividirse en seis fases, partiendo de la masticación damos paso a continuación a una cascada de mecanismos y secreciones de efecto dominó:

  1. La amilasa salival es la primera enzima que ayuda en la boca a la división del alimento en sus componentes moleculares.
  2. Las células parietales del estómago liberan ácidos, pepsina y diversas enzimas, incluida la amilasa gástrica, para llegar a una digestión parcial obteniendo el quimo (la masa semifluida semidigerida);
  3. los ácidos tienen también el efecto de neutralizar la amilasa salival, favoreciendo la intervención de la amilasa gástrica;
  4. Después de aproximadamente una hora, el quimo es empujado al duodeno, donde la acidez adquirida en el estómago estimula la liberación de la hormona secretina;
  5. el páncreas libera entonces hormonas, bicarbonato, bilis y numerosas enzimas pancreáticas,entre las que se encuentran la lipasa, la tripsina, la amilasa y la nucleasa.
  6. nuestra querida máquina "perfecta", gracias al bicarbonato, modifica la acidez del quimo de forma alcalina, permitiendo no solo una mejor degradación de los alimentos, sino incluso crear un ambiente hostil para las bacterias que hayan podido sobrevivir al paso por el estómago.

Este proceso de síntesis puede tener lugar de modo eficaz y fluido si el sistema enzimático goza de salud, de lo contrario es necesario suplementarlo.

 

Lipasa: enzima pancreática que convierte los triglicéridos en ácidos grasos y glicerofosfatos

¿Quién debería tomar enzimas digestivas?

Todo depende de cómo esté basada nuestra alimentación (en caso de que no haya condiciones patológicas), pero visto lo que solemos encontrar actualmente sobre nuestra mesa, es fácil que no resulte desaconsejable una ayuda "extra", pero vayamos a aspectos más específicos:

Problemas digestivos

En casos de trastornos digestivos como reflujo ácido, gases, flatulencia, hinchazón, síndrome del intestino irritable, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, enfermedad diverticular, mala absorción, diarrea, estreñimiento, las enzimas pueden resultar de ayuda.
Alivian notablemente el estrés de estómago, páncreas, hígado, vesícula biliar e intestino delgado en la digestión de proteínas, almidones y grasas.

Problemas relacionados con la edad

Con el paso de los años, entre los muchos "achaques" que se nos echan encima, nos encontramos también con que elentorno gástrico se vuelve más alcalino.

Aunque esta palabra sea en esta época muy "apreciada", en lo relativo a la actividad del estómago se convierte en un límite para la digestión, en particular para la de las proteínas y para la posterior cascada fisiológica de señales sobre los mecanismos de liberación de hormonas. Frecuentemente los problemas de reflujo ácido pueden derivar con la edad de una baja acidez del estómago o de una creciente insuficiencia enzimática.

Hipoclorhidria

La condición de hipoclorhidria, o baja acidez de los jugos gástricos desabastece una de nuestras primeras líneas de defensa, precisamente, la alta acidez del estómago que en condiciones normales aplasta cualquier invasión microbiana, permitiendo que en el propio estómago proliferen microbios patógenos, como la levadura Candida y la Helicobacter pylori.

Debe tenerse en cuenta que en un estómago con el grado correcto de acidez únicamente se digieren la proteínas, pero,cuando la acidez es insuficiente en el estómago, los carbohidratos fermentan y la consiguiente producción de gas causa regurgitación..

Este problema no solo se presenta en ancianos, sino también en pacientes más jóvenes.

En estos casos, la suplementación suele mostrarse eficaz.

 

La papaya, fuente de papaína

Trastornos del hígado

A menudo puede ocurrir que las personas que tienen trastornos hepáticos tengan una insuficiencia enzimática paralela. Una condición de entre las más comunes se conoce como una deficiencia de Alfa-1 antitripsina, un trastorno genético que afecta a una persona de cada mil quinientas en todo el mundo.
Encontramos además otras patologías que en apariencia parecen no relacionadas con carencias enzimáticas, pero que requieren atención.

  • enfermedad de Chron;
  • deficiencia de hierro o vitamina B12;
  • carencia de vitamina D;
  • carencia de vitamina A

Podemos comprender después a quienes se encuentren en una dieta alimenticia hipercalórica, donde buena digestión y absorción eficiente siempre están muy ocupadas y estresadas, al presentarfácilmente trastornos por deficiencias enzimáticas.

Véase por ejemplo un culturista en fase de construcción que se encuentra con mucha frecuencia con hinchazones, fermentaciones e incluso indigestión y disentería, provenientes de diversos motivos evidentes, como el exceso de carbohidratos en relación con las capacidades reales de absorción, o bien una pésima digestión de las proteínas animales o una dificultad excesiva para procesar las grasas.

En estos casos, la suplementación de enzimas digestivas un poco antes de la comida (puede que tres veces al día) mejora notablemente la condición digestiva y de absorción, reduciendo drásticamente esa desagradable sintomatología.
Pero tras haber visto que la carencia enzimática puede encontrarse en diferentes situaciones y que a menudo son (o parecen) asintomáticas, hay algunos indicios de carencias debidas a distintos motivos. Vemos los principales:

  • tipología de heces: si las heces son claras y amarillentas (la grasa flota), puede ser indicativo de que el sistema productivo de enzimas del páncreas podría ser poco eficiente. (Aunque este tema resulte poco "bonito", las heces... "hablan").
  • problemas gastrointestinales: un indicador muy frecuente es la hinchazón del estómago o que poco tiempo después de haber comido (o de haber bebido leche, por ejemplo) sobrevenga diarrea. La flatulencia y la indigestión también son indicativos de una hipotética deficiencia enzimática (véase la más común intolerancia a la lactosa o la tristemente famosa intolerancia al gluten).

 

La piña, fuente de bromelina

Beneficios de una ingesta de enzimas digestivas

¿Cuáles son los beneficios de la presencia de enzimas digestivos? La respuesta es sencilla, ¿no?
Sin ellas, ¡no podemos digerir los alimentos! Solo con esto ya hay razones suficientes por las que la gente debería tener presente que debe ingerir enzimas digestivas.

  • apoyo contra el estrés del sistema gastrointestinal;
  • apoyo a la digestión de macromoléculas difíciles de desmantelar, como ciertas proteínas, gluten, caseína y lactosa;
  • ayuda en la sintomatología del reflujo gástrico y en el síndrome del intestino irritable;
  • mejora de la absorción de nutrientes;
  • contraste entre enzimas inhibidoras o "antinutrientes" naturalmente presentes en alimentos como cacahuetes, germen de trigo, clara de huevo, nueces, semillas, legumbres y patatas.

¿Cuáles son los los mejores productos y sus fuentes?

  • derivados de la fruta: como de la piña (bromelina) o de la papaya (papaína);
  • fuentes animales: pancreatina;
  • derivados de plantas y hongos: numerosos probióticos.

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